Compra y Venta de Naves: Oportunidades y Tendencias en el Mercado Actual
El mercado de compraventa de naves usadas (second-hand tonnage) atraviesa en 2026 un momento de recomposición después de años de alta volatilidad. Los altos precios del ciclo 2021-2023 —impulsados por la disrupción de cadenas de suministro globales— han dado paso a una corrección gradual que abre oportunidades de adquisición para operadores medianos y armadores entrantes. Para las empresas chilenas que evalúen incorporar tonelaje a su flota, entender el marco legal de la compraventa de naves es tan importante como la evaluación técnica y financiera del activo.
El contrato de compraventa: el Norwegian Sale Form como estándar
La compraventa internacional de naves se rige, en la práctica, por formularios estándar cuya aceptación es casi universal en el mercado. El más utilizado es el Norwegian Sale Form (NSF 2012), administrado por BIMCO, aunque también se emplean el SALEFORM 1993 y el MOA (Memorandum of Agreement) de la Asociación Noruega de Intermediarios Navieros.
Estos formularios contemplan los elementos esenciales del contrato: precio, depósito, condiciones de inspección, entrega y documentación, garantías del vendedor y consecuencias del incumplimiento. Sin embargo, su aparente estandarización no elimina la necesidad de negociación: cada clausulado adicional (rider clauses) que se incorpore al formulario puede alterar significativamente el equilibrio de riesgos entre las partes.
Un aspecto que suele subestimarse en el mercado chileno es que el NSF 2012 contempla arbitraje en Londres bajo la ley inglesa como mecanismo de resolución de disputas por defecto. Para compradores chilenos, esto puede implicar costos de litigio significativos en caso de controversia. Es recomendable negociar cláusulas alternativas de jurisdicción o, al menos, evaluar la conveniencia de mantener el arbitraje londinense en función del monto de la operación.
El proceso de due diligence: qué verificar antes de comprar
Titularidad y gravámenes
El primer paso en cualquier due diligence de compraventa de nave es verificar la titularidad registral del vendedor y la existencia de hipotecas navales, embargos, arrestos u otros gravámenes sobre el activo. Dependiendo del pabellón de la nave, esto implica consultar el registro de matrícula correspondiente: el Registro de Matrícula de la Autoridad Marítima (DIRECTEMAR) para naves chilenas, o los registros de Panamá, Liberia, Bahamas, Marshall Islands u otros para naves con pabellón de conveniencia.
Un error frecuente es confiar en el certificado de matrícula entregado por el vendedor sin verificarlo directamente ante el registro. Los certificados pueden estar desactualizados o no reflejar gravámenes inscritos con posterioridad a su emisión. En operaciones relevantes, la verificación directa ante el registro de origen es imprescindible.
Historial operacional y de clasificación
La sociedad de clasificación (class) de la nave —Lloyd’s Register, DNV, Bureau Veritas, entre otras— emite certificados que acreditan que la nave cumple los estándares técnicos de navegabilidad. El comprador debe solicitar y verificar:
- El class certificate vigente y el historial de inspecciones de los últimos cinco años.
- Los condition of class y recommendations pendientes, que pueden significar reparaciones costosas a cargo del nuevo propietario.
- Los informes de inspección por el Estado rector del puerto (Port State Control), disponibles en la base de datos pública del Tokyo MOU o Paris MOU. Una nave con historial de detenciones frecuentes es una señal de alerta significativa.
Contratos en vigor y tripulación
Si la nave está operando bajo un contrato de fletamento vigente al momento de la compra, el comprador debe analizar si ese contrato le es oponible y en qué condiciones puede modificarlo o terminarlo. Algunos contratos de time charter incluyen cláusulas de anti-assignment que limitan la transferencia de la nave sin consentimiento del fletador.
Respecto a la tripulación, la compraventa de una nave no implica automáticamente la subrogación del comprador en los contratos laborales vigentes, pero sí puede generar obligaciones de indemnización dependiendo de la ley del pabellón y la nacionalidad de la tripulación. En naves con pabellón chileno o tripulación chilena, aplica la legislación laboral nacional y el Código del Trabajo.
Inscripción en el registro chileno: el trámite ante DIRECTEMAR
Para las naves que operarán bajo pabellón chileno, la inscripción en el Registro de Matrícula de la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (DIRECTEMAR) es obligatoria. Este trámite implica:
- Cancelación del pabellón anterior y obtención del deletion certificate del registro de origen.
- Presentación del contrato de compraventa debidamente legalizado y apostillado.
- Certificados de clasificación vigentes emitidos por una sociedad reconocida por DIRECTEMAR.
- Cumplimiento de los requisitos de propiedad: las naves matriculadas en Chile deben ser de propiedad mayoritaria de nacionales chilenos o de personas jurídicas constituidas en Chile con control nacional efectivo.
Este último requisito puede ser relevante para inversores extranjeros que evalúen adquirir naves para operar en el mercado de cabotaje chileno, dado que la Ley de Cabotaje reserva el transporte entre puertos nacionales a naves de bandera chilena.
Tendencias del mercado en 2026
Oportunidades en el segmento de buques menores: La corrección de precios ha sido más pronunciada en el segmento de buques de carga general y MPP (multi-purpose) de tamaño medio, que son precisamente los más utilizados en el comercio regional y en el cabotaje extendido en Chile. Para operadores con vocación de crecimiento en el mercado sudamericano, este es un momento de entrada atractivo.
Transición hacia propulsión alternativa: Las nuevas regulaciones de la IMO sobre emisiones (CII, EEXI) están acelerando la depreciación de naves con motores convencionales de alta emisión. Compradores que adquieran tonelaje antiguo sin considerar el costo de compliance ambiental pueden encontrarse con activos cuyo valor se deteriora rápidamente.
Financiamiento y garantías: El acceso a financiamiento bancario para compra de naves ha mejorado respecto a los años de alta incertidumbre, pero los bancos exigen hoy mayor rigor en el due diligence y en la estructura de garantías. La hipoteca naval sobre la nave adquirida sigue siendo el instrumento estándar de garantía, complementada frecuentemente con cesión de fletes y seguros.
Arbitraje de precio en operaciones de segunda mano: La divergencia entre los valores de mercado de referencia (Clarkson, Baltic Exchange) y las expectativas de los vendedores genera oportunidades para compradores con acceso a financiamiento rápido y capacidad de cierre expedito. Contar con asesoría legal que permita acelerar el proceso de due diligence sin sacrificar rigor es un factor diferenciador clave.
Conclusión
La compraventa de naves es una operación de alta complejidad jurídica que combina derecho marítimo, derecho registral, derecho laboral y, frecuentemente, elementos de derecho internacional privado. Un proceso de due diligence riguroso y una negociación contractual informada pueden marcar la diferencia entre una adquisición exitosa y la asunción involuntaria de pasivos significativos.
En CLM acompañamos a armadores, inversores y empresas navieras en todas las etapas de las operaciones de compraventa de naves, desde la revisión del borrador del MOA hasta la inscripción en el registro chileno y la gestión de eventuales disputas post-cierre.